Prospectos, de inicios lentos a la gloria

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Mike Trout
Mike Trout

A pesar de toda la expectativa que había a su alrededor como la nueva estrella del outfield de los Angelinos, la primera temporada de Jo Adell en las Grandes no fuese lo que se esperaba.

Adell era el sexto mejor prospecto de las Mayores, de acuerdo con MLB Pipeline, cuando los Angelinos lo subieron para su juego del 4 de agosto, considerado como un atlético patrullero con mucho poder en el plato. Pero aunque Adell cumplió en lo que a su velocidad respecta, le costó especialmente hacer contacto (55 ponches en 124 turnos), y le fue especialmente mal leyendo los batazos en los jardines. Adell terminó dejando -1.3 de WAR (FanGraphs) en solo 38 juegos, un total ubicado entre los 20 peores para una temporada entre cualquier novato en este milenio.

Pero vamos a calmarnos un poco: Adell tiene sólo 21 años, y su carrera hasta ahora es de menos de media temporada. Por otro lado, estaría lejos de ser el primer prospecto de nivel que arranca muy mal antes de terminar convirtiéndose en lo que siempre esperaron los scouts.

Así que, pensando en eso, les damos un vistazo a estrellas recientes que inicialmente no pudieron cumplir con las expectativas antes de terminar explotando.

Lucas Giolito

Giolito se recuperó de la cirugía Tommy John para convertirse en el mejor prospecto de pitcheo de todo el béisbol cuando hizo su debut en el 2016. Pero los Nacionales cambiaron a Giolito a los Medias Blancas tras apenas seis aperturas y luego dejó la peor efectividad de la Liga Americana (6.13) en su primera temporada completa en el 2018.

Giolito repuntó después de hacer una serie de ajustes mecánicos antes de la temporada 2019, ponchando a 228 bateadores y terminado sexto en la votación del Cy Young de ese año. En el 2020, se convirtió en el primer pitcher de los White Sox en lanzar un juego sin hit ni carrera con 10 o más ponches.

Yoán Moncada

Los Medias Rojas firmaron al cubano Moncada por un bono récord de US$31.5 millones en el 2015, y MLB Pipeline lo ubicó enseguida como el mejor prospecto de la Gran Carpa, describiéndolo como un “Robinsón Canó con más velocidad”. Luego Moncada se ponchó 12 veces en sus primeros 20 viajes al plato y Boston lo mandó a los Medias Blancas en el megacambio de Chris Sale.

Moncada tuvo problemas ofensivos y defensivos en Chicago, liderando a las Mayores con 217 ponches en el 2018, antes de finalmente empezar a despegar el año siguiente. Un cambio de posición de segunda a tercera base pagó grandes dividendos, al igual que un plan más agresivo en el plato que lo ayudó a dejar 140 de OPS+.

Aaron Judge

MLB Pipeline ubicó a Judge como el 4to mejor prospecto de los Yankees como parte de un grupo de jóvenes que incluía a Clint Frazier, el venezolano Gleyber Torres y el dominicano Miguel Andújar, pero al espigado jardinero le costó adaptarse en el 2016, ponchándose en la migad de sus 84 turnos. Todo eso cambió en su mítica temporada del 2017, cuando Judge implantó una marca para novatos con 52 jonrones (que pasó después Pete Alonso), le dio pelea a Giancarlo Stanton en varias de las marcas de velocidad de salida y distancia de los jonrones y terminó segundo detrás del venezolano José Altuve en la votación del JMV de la L.A. Desde entonces ha sido el líder del clubhouse de los Yankees.

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Joey Gallo

Las cosas todavía no están claras con respecto al verdadero talento de Gallo como bateador después de un 2020 en el que retrocedió tras dejar sus mejores números en el 2019. Pero es ciertamente un bateador mucho más completo que el prospecto que hacía swing a todo y bateó .173 con una tasa de ponches de casi 50% en sus primeros 53 juegos de Grandes Ligas entre 2015 y 2016. Gallo nunca ha bateado por encima de .253 en una temporada, pero su habilidad para tomar boletos lo ha ayudado a contrarrestar los ponches.

José Berríos

Berríos se convirtió en el lanzador puertorriqueño tomado más arriba en el draft cuando los Mellizos lo seleccionaron con la 32da elección en el 2012, y para el 2015 ya era el cuarto derecho mejor ubicado en el 2015. Pero las lesiones de varios miembros de la rotación de Minnesota al año siguiente llevaron a Berríos a subir antes de estar listo, y no le fue nada bien (8.02 de EFE, 5.4 boletos por cada nueve innings) en 14 aperturas. Si bien todavía poder seguir mejorando, Berríos se ha convertido en un sólido abridor de la parte delantera de la rotación desde inicios del 2017.

Javier Báez

Báez, compatriota y cuñado de Berríos, también fue tomado bien arriba en el draft y se metió entre los 10 mejores prospectos de todo MLB gracias a su rápido bate. Pero Báez se ponchó muchísimo a nivel de Grandes Ligas tras ser subido en 2014 (95 ponches en 213 turnos), por lo que tuvo que pasar buena parte del 2015 en las menores antes de volver a subir y ayudar a los Cachorros a llegar a la SCLN.

Por supuesto, “El Mago” se convirtió en pieza clave de los Cachorros que ganaron la Serie Mundial del 2016, y mejoró mucho más para terminar segundo en la votación del JMV de la L.N. en el 2018.

Xander Bogaerts

El arubeño ascendió a Doble-A a los 19 años y fue calificado como el prospecto No. 6 en todo el béisbol en el 2013, el año en que debutó en las Grandes Ligas con los Medias Rojas. Bogaerts jugó como titular al final de la campaña rumbo al título de Serie Mundial de los Patirrojos, pero no cumplió con las muy altas expectativas como el torpedero titular del club en el 2014, cuando se ponchó 138 veces y tuvo problemas con el guante. Tuvo un repunte el siguiente año al batear .320 y ganándose una convocatoria al Juego de Estrellas en el 2016.

Mike Trout

En el Draft del 2009, famosamente, 24 jugadores fueron elegidos antes que Trout. Pero el talento supernatural del guardabosque rápidamente fue lo suficientemente evidente para convertirse en el prospecto No. 1 en todo el béisbol. Todos recuerdan cómo Trout respaldó dicha promesa y tuvo una de las mejores temporadas dignas del premio al Novato del Año en el 2012, pero no se olviden que, aunque por un tiempo bastante breve, Trout tuvo problemas en las Mayores. Terminó su estadía de 40 partidos — como los mortales — con una línea ofensiva de .220/.281/.390, pegando apenas cinco jonrones en 123 turnos.

Anthony Rizzo

El inicialista superó un diagnóstico de linfoma para convertirse en la joya del sistema de liga menor de los Medias Rojas. Luego, Boston lo envió a los Padres como una de las principales piezas a cambio del mexicano Adrián González. Siguió arrasando en las Ligas Menores, pero no pudo convertir dicho éxito en la Gran Carpa, bateando apenas .141 con un vuelacercas en 153 visitas al plato en su única temporada con San Diego. Otro cambio lo trasladó a su ahora famoso hogar en el Norte de Chicago, donde le tomó otros dos años para ganarse su primera convocatoria al Juego de Estrellas.

Justin Upton

Por su capacidad atlética, Upton se ganó comparaciones con Ken Griffey Jr. cuando los D-backs lo eligieron de primero en el Draft del 2005, pero no tuvo un buen inicio con el equipo grande dos años después, consiguiendo OPS+ de 62 y luego generó controversia con deslizamiento fuerte en la SCLN del 2007. Upton no alcanzó su buen nivel sino hasta el 2009, cuando bateó .300 con 30 dobles, 26 bambinazos y 20 estafadas.

Alex Gordon

La segunda selección por debajo de Upton en el mismo Draft del 2005 fue la salvación en espera después de que los Reales pasaron varias campañas en la Central de la Liga Americana. Pero después de ser reconocido por la revista Baseball America como el jugador del año en Doble-A, Gordon no tuvo éxito sino hasta el 2011, cuando tuvo promedio de .303 y sacudió 45 dobletes. Por supuesto, el recién retirado eventualmente se convirtió en una de las piezas claves para guiar a los Monarcas al título de la Serie Mundial en el 2015 y en un ícono de la franquicia.

Gio González

La revista Baseball America calificó al zurdo entre los mejores prospectos tanto de los Filis como los Medias Blancas, pero no lanzó por ninguna de dichas organizaciones al ser enviado a los Atléticos. Para González, fue más difícil encontrar los buenos resultados en las Mayores que en liga menor al registrar 6.24 de efectividad después de sus primeras 30 presentaciones en las Grandes Ligas antes de dar un giro con un excelente 2010 (15 victorias, 200.2 entradas y promedio de carreras limpias de 3.23) con Oakland.

Dustin Pedroia

Las campañas consecutivas del premio al Novato del Año y al JMV de la Liga Americana en el 2007 y 2008 fueron legendarias en Boston, pero casi nunca se habla de su breve estadía de 31 partidos en el 2006. El intermedista, quien llegó a ser calificado por Baseball Prospectus de 11mo en la lista de los Mejores 50 Prospectos, tuvo una línea ofensiva de .191/.258/.303 (OPS+ de 42). Pero se ponchó apenas siete veces, lo que fue una señal de lo que estaríamos por ver.

Troy Tulowitzki

El campocorto necesitó apenas 126 encuentros en las Menores antes de que los Rockies lo ascendieran, y convirtió esa impresionante temporada del 2007 en una extensión de seis años y US$31 millones después de solamente un año y 33 días de tiempo en las Mayores. Pero entre ambos logros hubo una estadía de 25 partidos para el olvido que vio a Tulowitzki enfrentar obstáculos que resultaron en un OPS+ de 53 y un jonrón en 96 turnos.

Alex Rodríguez

A-Rod todavía surge frecuentemente entre los mejores comienzos de una carrera de Grandes Ligas, especialmente ahora que el fenomenal torpedero dominicano Fernando Tatis Jr. se está acercando a algunas de sus marcas. Pero, aunque la campaña de A-Rod a sus 20 años (promedio de .358, 54 dobles, 36 HR, fWAR de 9.2) sigue siendo impresionante 25 años después, hasta el estelar infielder tuvo problemas al inicio. Sus temporadas a los 18 y 19 años resultaron con un OPS+ total de 56 y solamente cinco bambinazos junto a siete estafadas en los primeros 65 compromisos de su carrera.

Por Matt Kelly/MLB.com 

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